ESTRATEGIAS PRÁCTICAS PARA EVITAR EL ABANDONO ESCOLAR

Desde su inicio, la pandemia COVID-19 ha modificado nuestro estilo de vida y transformado nuestra forma de relacionarnos. De hecho, el confinamiento prolongado y el distanciamiento social han tenido profundas repercusiones en nuestros estados de ánimo: moral baja, sentimientos de tristeza, decaimiento y depresión, entre algunos otros. No es nada fácil para la mayoría de las personas sobrellevar esta repentina e inesperada situación, principalmente para nuestros niños, niñas y jóvenes, que han tenido que adaptarse de un día para otro a la escuela a distancia, situación que ha quebrado una parte importante de sus relaciones cotidianas presenciales.

Para chicos y chicas, estar en casa por tanto tiempo, sin contacto próximo con sus amistades ―con SU grupo― les está afectando emocionalmente, a tal punto que una parte considerable de estudiantes han perdido poco a poco las ganas de seguir en el cole. No se puede ignorar el incremento de los índices de abandono escolar en el país y en la región desde el inicio de la pandemia. El daño emocional es un factor significativo y no el único, por cierto: lo económico tiene también tiene su parte de responsabilidad en este preocupante incremento.

Una propuesta efectiva y sencilla

Tomando en cuenta esta realidad, es urgente y necesario parar este flujo continuo de deserción escolar y, para ello, ¡hay que hacer algo, ya! Es indispensable reconectar, motivar, estimular, apoyar y reconfortar cuanto antes y de manera activa y creativa a las estudiantes y los estudiantes. ¿Cómo? Desde este espacio, le proponemos establecer ―de manera regular e inmediata― círculos restaurativos con su grupo de estudiantes, organizándolos de manera virtual.

¿Qué es un círculo restaurativo? Imagine a su grupo de estudiantes sentados formando un círculo junto a usted, sin que nada se interponga, formando un espacio en el cual cada persona tiene la oportunidad de hacerse escuchar, sin juicios, ni críticas, pudiendo expresar y compartir libremente sus pensamientos, sentimientos, necesidades, expectativas, deseos… Una infinidad de situaciones, a través de un diálogo respetuoso, saludable y seguro.  

Siempre, y más aún en tiempo de pandemia, ser escuchado activamente es una necesidad básica, tal como beber, comer, dormir y respirar. Es una esencia vital para forjar relaciones sanas, así como para construir y mantener una cohesión grupal y desarrollar un fuerte sentido de comunidad.

Acompañar a sus estudiantes a través de círculos restaurativos virtuales les ayudará a encontrar nuevamente el sentido y la motivación sobre la importancia de la experiencia social y de aprendizaje que es parte del proceso educativo, permitiéndoles restaurar y fortalecer los vínculos entre el grupo, brindando soluciones prácticas a inquietudes concretas y animándoles a seguir adelante, reforzando un sentimiento de comunidad.

Asimismo, el espacio del círculo restaurativo permite detectar con suficiente anticipación las situaciones de riesgo de abandono escolar. Al sentirse libres de expresarse, sus estudiantes le compartirán ―por ejemplo― las raíces de su desmotivación escolar, las posibles dificultades económicas en casa que podrían poner en riesgo su trayectoria de estudios o situaciones de violencia o inseguridad que impiden el regular transcurso de las clases virtuales. 

Herramientas para implementar círculos restaurativos

Los círculos son mágicos y poderosos; sin embargo, son procesos que requieren de una preparación y estructura, elaborando una serie de preguntas abiertas y retadoras como, por ejemplo: ¿Qué opinan de la situación sanitaria? ¿Cómo se sienten desde que se dan los cursos desde casa? ¿Cómo está cada quien sobrellevando esta situación? ¿Qué es lo que les preocupa? ¿Cómo está situación les afecta? ¿Qué es lo más difícil para ustedes? ¿Qué necesitan para renovar su motivación? ¿Cómo podríamos cohesionar mejor nuestro grupo, a pesar de la distancia que nos separa? ¿Qué nos hace falta para sentirnos a gusto en una clase virtual?

Sin duda, usted como directivo, docente o representante DECE, se sorprenderá de la participación activa, al escuchar a sus estudiantes responder a las preguntas, empatizando, cooperando y apoyándose entre sí, sintiéndose empoderados para liderar juntos un diálogo profundo y honesto que les fortalezca y les motive a seguir adelante. 

En el siguiente enlace, usted encontrará el apoyo que requiere para aprender sobre los círculos restaurativos y su ‘magia’: https://ecuador.vvob.org/noticia/reforzando-la-comunidad-educativa-con-la-ayuda-de-las-prácticas-restaurativas

¡Con el compromiso de toda la comunidad, evitaremos más abandono escolar y apoyaremos a la juventud a sobrellevar esta compleja etapa!

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