Crecer valorando la diversidad

El enfoque de género es una forma de ver las relaciones sociales que permite identificar y cuestionar las consecuencias adversas de la desigualdad entre mujeres y hombres. Experimenté esta perspectiva a partir del trabajo en proyectos sociales que buscaban empoderar a las mujeres y, de esta forma, mejorar su vida, la de sus familias y sus comunidades.

Ante el reto de la maternidad, me cuestioné sobre la manera de adoptar el enfoque de género en la crianza de mis hijas, de tal forma que vivan con libertad, se desarrollen plenamente y sean capaces de aportar a mejorar el mundo que compartimos.

Empecé, entonces, por enseñarles tempranamente el valor inconmensurable de cada ser humano; el hecho de que somos únicos, irrepetibles y trascendentales para la familia, el entorno y la sociedad. En consecuencia, la gentileza y el buen trato se convirtieron en normas para la relación con mujeres y hombres de todas las edades, en todos los espacios.

Poco a poco, en largas conversaciones y lecturas, conocemos que las sociedades muchas veces han menospreciado a los seres humanos por su sexo, su origen étnico, su edad, su identidad de género u orientación sexual, su nacionalidad; cuestionamos los mensajes y las prácticas sexistas, es decir, la discriminación basada en las diferencias biológicas de los sexos; y, nos comprometemos en promover y respetar los derechos de las personas, los animales y la naturaleza.

A medida que crecen, les cuento sobre la experiencia de ser mujer en nuestra sociedad, mientras su padre comparte la de ser hombre. Conocer nuestras vivencias, emociones, frustraciones y aprendizajes ha permitido generar confianza en su madre, su padre y en sí mismas, en sus capacidades, su creatividad y decisiones. También, les permite comprender que cualquier persona puede equivocarse y aprender de sus errores.

Como familia, el enfoque de género convierte los momentos compartidos en oportunidades de aprendizaje. En este proceso de crianza, crecemos, enseñamos y aprendemos, mientras disfrutamos la vida con intensidad.

Mónica Hernández Moscoso
Mónica Hernández Moscoso
Comunicadora, especialista en salud pública y docente.