Construir igualdad en la escuela

Seres humanos que se encuentran para aprender, para enseñar, para comprender, imaginar, reír y crear. Les diferencia la edad, les une la curiosidad y la alegría. Están ávidos de aprovechar todas las oportunidades de aprendizaje. ¡Qué cerca están de cambiar el mundo! ¡Qué espacio maravilloso el que comparten!

Quienes tienen más edad cuentan sobre la importancia de construir una comunidad en la que todos y todas desarrollen su personalidad libremente. Enseñan el inmenso valor que tiene cada ser humano. No olvidan ni por un momento su misión de formar personas justas, solidarias e innovadoras. Fomentan la igualdad entre niños y niñas, para que disfruten de los mismos beneficios, recursos y oportunidades.

A pesar de que es difícil, están dispuestos a esforzarse por una educación igualitaria. Saben que, aunque legalmente seamos iguales, aún deben superarse costumbres y actitudes basadas en estereotipos y prejuicios sobre el papel de hombres y mujeres. Entonces, se comprometen con la tarea de repensar lo que se dice y se hace, lo que no se dice y lo que se omite.

En su atareado día a día, muestran la contribución de las mujeres a las ciencias, las artes, las gestas heroicas, los cambios sociales. Utilizan un lenguaje y ejemplos incluyentes. Prestan igual atención a niños y a niñas. Revalorizan la importancia de saberes como la cocina o la costura en la vida cotidiana de las personas y las comunidades. Asignan las tareas de cuidado de su entorno a niños y niñas. Re-piensan juegos, canciones, manualidades y celebraciones para promover la igualdad. Están atentos a prevenir y desterrar cualquier forma de crueldad, acoso y violencia contra las niñas. Se preocupan por construir en los niños una masculinidad positiva. Evitan reducir la identidad de las niñas al largo del cabello, a la apariencia física o al uso de una falda; buscan que estén cómodas con quiénes son, a medida que crecen; les hacen saber que no hay estudios más apropiados para los hombres que para las mujeres; las animan a ocupar espacios de decisión y alcanzar sus metas.

A ellas y ellos, quienes comprenden que la desigualdad y la discriminación impiden el avance de su sociedad, ¡gracias!

Mónica Hernández Moscoso
Mónica Hernández Moscoso
Comunicadora, especialista en salud pública y docente.